Sangremal

Para todo mal, Sangremal

La historia de UnMezcalito y Sangremal comienza en la edición 2013 del Festival DARDO. Nos encontramos con el stand de Sangremal en una esquina. Traían ediciones especiales de su artística botella, así como la edición dobu kumanni, que es un espadín de 12 años, único por su proceso de maduración. Como historia de Sangremal, les comentamos que su significado es “sangre que corre en el arenal”, y surge a raíz de la batalla de los españoles contra los pobladores de la zona del actual Querétaro. Es por eso que aún cuando este Mezcal viene de la capital mundial del Mezcal,  Matatlán, Oaxaca y se comenzó a comercializar en Queretaro directamente, de donde son sus fundadores. Les podemos comentar que esta artesanía fue desarrollada por el Maestro Mezcalero Benito Cortez.

Les compartimos un poquito de información de su ficha técnica:

Sangremal es un auténtico mezcal, tradicional, natural y artesanal. Con su sabor de agave, miel y humo, se encuentra en Sangremal la tradición oaxaqueña. Alegría mexicana para nutrir el alma, armonizar el festejo y cultivar el pensamiento.

Las palabras no terminan de describir los sabores tan intrincados de este mezcal. De un color natural transparente con destellos de plata se encuentra el núcleo del sabor. La excelente mezcla de aromas en nariz maravillan con notas a musgo, tierra y rocío. Después de frotar en mano viene el olor a agave, miel y mezquite.

El primer sorbo recuerda a un bosque, con notas a hierbas y pimientas.

Es de cuerpo robusto que empapa la boca con diferentes notas. Se puede sentir el dulce calor en su camino al estómago. El retro gusto trae los aromas más profundos, casi a menta refrescante y hierbas aromáticas. Sangremal tiene una gran permanencia que enamora la boca durante horas.

Ahora la experiencia de degustación del equipo de UnMezcalito

Golpe inicial  a nariz con alto contenido alcohólico, entendible por esos 45% que porta el elixir. Al servir se muestra una interesante densidad, se ve, y siente, que se cuidó el proceso de añadidura de agua para regular el nivel alcohólico. En paladar es fuerte, abruma de inmediato la cavidad. Altas temperaturas en garganta y con ligero retrogusto herbal. Particularmente se destaca mucho el sabor a tierra, no sentimos que esté tan ahumado. Es importante recalcar que a diferencia de otros, pareciera que este Espadín es madurado más tiempo, incluso hasta dos años mas de lo que comúnmente se acostumbra. Entendiendo que hay arroqueños de 15 años de maduración y que sobrepasan por mucho a estos espadines de 10. No logramos percibir las notas de miel que se comentan. No se sienten muchos azucares, el sabor es predominante de tierra, hierbas y grado alcohólico.

¿Ustedes lo han probado? ¿Que les pareció?